Friedrich Gilly le inicia en el arte de la arquitectura en París. En la Ciudad de la Luces conoce a
Durand, que se convertiría en una de sus principales
referencias artísticas. En esta época entra en contacto con el futuro rey de Baviera,
Luis I. Ambos muestran una clara afición por lo antiguo. Esta coincidencia le permitiría acceder de la corte y hacerse cargo de la reordenación urbanística de Munich. Entre sus obras se pueden citar las edificaciones de la
Glipoteca, de estilo clasicista, o de los
Propileos. En sus creaciones recurre a las composiciones clásicas, en algunos casos, mientras que en otros combina una concepción arqueológica y
romántica.